jueves, 24 de mayo de 2007

Esta tarde vi llover, vi gente correr, y no estabas tú…



24-05-07

Querido diario:

Soy una persona extremadamente puntual y me molesta mucho que la gente llegue tarde, por eso esta tarde, que he quedado con un viejo amigo, me he puesto muy, muy nervioso.

Le he tenido que llamar tras estar esperando un cuarto de hora, más otros diez minutos que siempre espero porque tengo la manía de llegar pronto a los sitios, y me ha dicho que en diez minutos estaba donde habíamos quedado. Creo que se le había olvidado la cita, y como es buen amigo, no me ha importado demasiado esperar, después de todo, no hacía mucho frio y siempre me entretengo viendo pasar a la gente… finalmente ha llegado, nos hemos perdido la peli porque ya había empezado, y hemos decidido ir a cenar. Cierto es que ha sido una velada agradable, pero no me ha quedado muy buen sabor de boca.

Desgraciadamente conozco a mucha gente que es impuntual por naturaleza, y no me refiero a llegar alguna vez tarde a algún sitio por el tráfico, o por qué ha ocurrido un imprevisto, no, es gente que llega tarde siempre como norma, ya sabes, lo que llaman el “retraso elegante”. A veces pienso que es una forma de darse importancia, al fin y al cabo, hay alguien que está esperando por ti, y otras, me parece que es simplemente por falta de respeto o dejadez. Tuve un socio que llegaba siempre tarde, una media hora, y eso nos hacía llegar con demora a trabajos importantes, donde nuestro retraso hacía que gente que dependía de nosotros también quedase mal… al final tuve que empezar a quedar con el media hora antes de cuando realmente tenía previsto, pero eso tampoco me parece una solución razonable. Si llegas tarde a una cita con un amigo, puede que no pase nada, pero si llegas tarde al trabajo, por ejemplo, de forma regular, es una gran falta de respeto por tus compañeros, que hacen un esfuerzo por llegar a la hora.

Luego esta gente es la que se queja más cuando un tren no sale a su hora, o un avión llega rezagado porque claro, ellos son los que importan, a los que se tiene que esperar pero no al revés. Una persona impuntual nunca, jamás, te perdonará que le hayas hecho esperar.

1 comentario:

Marisa dijo...

Tengo amigas que suelen llegar tarde así que me lo tomo con filosofía (sino se pasan mucho que tres cuarto de hora no espero a nadie).

Yo normalmente, salvo excepciones, suelo llegar a mi hora pero si quedo con alguien que se que no es puntual, me relajo y llego un poco más tarde para no tener que estar esperando.

No creo que sea para darse importancia, simplemente son así, se les va el tiempo y al final no llegan a la hora o son muy presumidos/as (suele ser lo normal)je..je..je...

De todos modos luego no tienen derecho a quejarse si tienen espera "recoges lo sembrado", si haces esperar un día te hacen esperar a ti.

Aunque en el trabajo si es un poco fuerte pero es su problema, cada uno sabe lo que tiene que hacer. Somos gente adulta y madura, cada uno debe responsabilizarse de sus actos y si traen consecuencias buenas o malas "echarle pelotas" y aceptarlas, en eso consiste la madurez "hay que afrontar realidades".

Yo he visto llegar a un tío en una empresa que estuve una hora tarde y no paso nada porque era amigo del jefe, bueno tu sabes...