miércoles, 16 de mayo de 2007

Esos pequeños placeres que hacen que la vida tenga sentido.

16-05-07

Querido diario:

Me suele gustar ir al cine entre semana yo solo, porque disfruto mucho más de las películas, me concentro mejor y puedo pensar con claridad en lo que estoy viendo, lo que me quiere decir el director con tal o cual imagen o sonido y me puedo entretener en buscar matices a los personajes, algo que generalmente no puedo hacer cuando estoy acompañado, o cuando hay demasiada gente en la sala.

Hoy he visto “ La maldición de la flor dorada” una increíble película hongkonesa con Chou Yun-Fat (El monje, Ana y el rey, tigre y dragón…) y Gong Li (La linterna roja, la joya de shangai, Memorias de una Gheisa...). Una de esas películas que me gustan a mí, preciosistas, imaginativas y llenas de sentimiento.

Pues bien, estaba sentado en mitad de una sala semivacía, éramos unos 4 espectadores, disfrutando como un enano de la luz, el maquillaje la música y sobre todo el vestuario, cuando se ha sentado a mi lado una persona.

- Vaya, ya me ha jodido- he pensado, - no tendrá otro sitio donde sentarse la muy…

Pero claro, hay que aguantar como un señor educado. Al principio me sentía incomodo, molesto, y a medida que me daba cuenta de quien se había sentado al lado mío, avergonzado.

Lo primero que he notado ha sido el olor. Un olor dulce, afrutado, como a manzana verde recién cortada, muy fresco y atrayente, que fluía de ella por entre una blusa muy fina de gasa. Lo segundo, su mano, en mi rodilla, que pasaba de modo distraído, como por accidente.

- Quiere coger la bebida. – pienso.

Pero entonces he sentido como su cabello, largo y sedoso, me rozaba la mejilla, y acercándose mucho a mi oído me susurraba, mientras su mano se quedaba fijada en mi muslo:

- Lo que más me excita en este mundo es seducir a un extraño, aquí, en un lugar público, pero a oscuras, donde sólo tú y yo sabremos lo que ha pasado.

Mi corazón, querido diario, ha comenzado una desaforada carrera, intentando hacer correr mi sangre que ya estaba, a estas alturas, acumulándose toda en un mismo sitio.

- No, no quiero que digas nada, no quiero que hables, solo mira la película.

Y unas manos finas, suaves y calientes, han comenzado a desabrochar mi pantalón despacio para liberar eso que estaba ya en su total desarrollo, y una boca, húmeda, dulce, cariñosa se ha empezado a acercar. Y entonces me he despertado.

3 comentarios:

Marisa dijo...

"Lo peor de las fantasías eróticas es no tenerlas".

Un bonito sueño… y fácil de cumplir si quieres.

Gorko dijo...

Es facil cumplirlo con una conocida,usease tu pareja pero no es tan facil hacerlo con una desconocida. Si os ha pasado alguna vez decidme el cine que voy de cabeza.

Manolo dijo...

Joer, vaya pelis váis a ver...