sábado, 12 de mayo de 2007

Todo principio tiene un comienzo...¿?

“eunuco.
(Del lat. eunūchus, y este del gr. εὐνοῦχος).
1. m. Hombre castrado.
2. m. Hombre poco viril, afeminado.
3. m. Hombre castrado que se destinaba en los serrallos a la custodia de las mujeres.
4. m. En la historia antigua y oriental, ministro o empleado favorito de un rey.”


12-05-07

Querido diario:

Te sorprenderá que comience a escribir un diario a estas alturas, con mi edad, pero es que hoy, precisamente hoy, es el inicio de mi nueva vida. Hasta ahora no tenía conciencia de mi mismo, sabía que algo iba mal, exageradamente mal, pero no sabía exactamente qué podía ser.

Finalmente, ayer, día último de mi vida pasada, vi la luz. No significa esto que me golpeara con alguna farola o que viniera la ambulancia a buscarme, ni siquiera que me apuntaran con una linterna encendida, no, es algo… no sé, mas “espiritual”.

Todo empezó en el baño de una discoteca. Parece un sitio un poco extraño para una revelación, pero ¡qué coño!, el camino a damasco tampoco es un paraje excepcional, y no toda la iluminación debe darse debajo de una encina y en la posición del loto, la mía, en concreto, ha sido con los pantalones medio bajados y con una de las situaciones más delicadas en las que te puedes encontrar. A lo mejor esta es la clave de la iluminación, que te golpea cuando más vulnerable eres, si esto es así, más de una religión debería plantearse sus “posturas”…

Bueno, el caso es que me encontraba yo intentando no mojarme los vaqueros cuando, inexplicablemente, me dio por mirar a la gente que se encontraba a mi lado. No, no pienses mal, querido diario, no es que me vaya fijando por ahí en los aparatos de los vecinos, ¡no fastidies!, no soy “de esos” pero, ayer, una fuerza irreprimible me obligaba a mirar a mi alrededor, y eso me hace pensar que la iluminación es algo a lo que no llegas por el esfuerzo de años de estudio ni meditación, sino algo que te atrapa y te golpea cuando menos te lo esperas y en el lugar menos místico. En fin, allí me encontraba yo, mirando a mí alrededor, con una comezón en la cabeza que no sabía lo que era, empezando a tomar conciencia de un problema, que aunque en lo más hondo de mi alma sabía que existía, no me había llegado a plantear hasta ese momento.

Soy delineante, así que durante mi época de estudiante tuve que aprender a calcular a ojo tamaños y distancias de manera casi inconsciente, y de esta forma, casi sin darme cuenta, comenzaron a venir a mi cabeza una serie de números que en un principio no entendía que significaban, pero que pronto se me presentaron como lo que eran.

19…22…18…¡25!....

-¿Qué me está pasando? ¿Que esta obsesión que me ataca de repente y sin previo aviso?

20…23…19…

Si, a estas alturas ya te estarás imaginando, querido diario, qué eran estas cifras que aparecían en mi cabeza, que me golpeaban, me mareaban, me impresionaban y me confundían, y junto con estas cifras, empecé a ver unas caras correspondiéndose, y me di cuenta, que cuanto más grande era la cifra, más serena era la cara, más imponente, más segura de sí misma.


Bueno, llegados a este punto, querido diario, paso a explicar en qué consiste mi develamiento:

La poya es el centro de poder de los hombres, y la cultura del siglo 21 hace que los hombres con la poya más grande sean también los que más lejos llegan en la vida.

Te parecerá que esta afirmación es algo arriesgada, que no se puede generalizar, pero es que no ves las cosas, querido diario, tan claras como las veo yo ahora, con mi nuevo y mejorado nivel de consciencia.

Ejemplaricemos mi punto de vista…

Cierra los ojos y piensa en el hombre al que más admires. Puede ser un deportista, un político, un hombre de negocios, un juez… Comienza a visualizarlo con su uniforme de trabajo, el traje que lleva puesto, su peinado… Ahora céntrate en sus características físicas, sus ojos, su altura, la forma de sus músculos, el tamaño de sus pies.. y finalmente, haciendo un gran esfuerzo por verlo lo más realmente posible, imagínatelo en la posición del hombre de Vitruvio, y fíjate en sus genitales.
Ahora entiendes lo que quiero decir ¿verdad?
Seguro que ahora mismo estarás pensando en tu jefe y dirás “¿como este idiota puede tenerla grande?” pues no te equivoques, sin duda, la tendrá. Porque ese es también un rasgo distintivo de esta nueva generación de super-egos, las dimensiones de tu poya son directamente proporcionales a la posibilidad que tienes de triunfar en la vida, y directamente proporcionales también a tu incompetencia. Me explico, cuando tienes la poya grande, con lo que ello implica, (alto, guapo, fibrado…) no tienes que preocuparte de cultivar tu intelecto o tu personalidad, porque lo tienes todo hecho desde la infancia, pero, inexplicablemente, todo el mundo continuará pensando que una persona tan guapa como tú es imposible que no sea infalible, por lo que continuarán confiando en ti, aunque seas un mentecato y no hagas una a derechas…
Esta explicación, aunque te parezca extraño, es válida también para las mujeres, pues tener la poya grande no es sólo una característica física, sino también mental, algunas mujeres la tienen mas grande que muchos hombres…
En fin, es la vida, y la gente, que como yo, no poseemos el poder que se encuentra entre las piernas de los super-hombres tenemos que conformarnos con las sobras de la sociedad, con los peores trabajos, los peor pagados, y debemos aguantar esas miradas de la gente que sabe, inequívocamente, que la tienes pequeña.

Por eso, querido diario, a partir de hoy me revelo, y pongo en conocimiento de todo el mundo la vida que sufre, cada día, un eunuco.

4 comentarios:

Patxo dijo...

A ver, a ver:
Según dicen la media nacional es 13.5cm. Así que o ibas bastante borracho y lo de las distancias y medidas ya se sabe que con el alcohol... o tienes la neurona de medir un pelín mal. Así a ojo, te sale una media de más de 20cm. Fijo fijísimo que yo no entré a mear durante "el estudio" xD.
No será que te colaste en el rodaje de una porno y estabas rodeado de Nachos Vidales??. O igual lo soñaste... Que yo eso de ir de discotecas, creo que lo olvidamos hace tiempo :P.
Suerte con la aventura!. Me suscribo al feed

Maritxu dijo...

Yo, por comentar.. se supone que la medida se toma con el "elemento" en erección.. Osea que, o como decía Patxo, estabas en una porno, o ibas fatal, o todos se alegraron mucho de verte....!!! Ya me dirás dónde está ese local, porque me parece interesante. Y si, la mayoría de las mujeres tienen la polla más grande que los hombres, te lo digo yo..
Suerte y besos!!

Xan dijo...

20 de media... La única explicación que se me ocurre, y según la navaja de Occam la explicación más plausible, es que te metieses en una discoteca con sesión gay y todo el mundo se 'alegrase' muchísimo de tu momento contemplativo.

Eso explica que pudieses analizar el 'tema'en todo su esplendor. Desde este punto de vista... deberías tomártelo como un halago.

En cuanto al tamaño... Austin Powers ya descubrió los beneficios de la ciencia sueca xD

¡Felicidades por el blog!

Marisa dijo...

Realmente aquí hay un montón de gente que desconoce la palabra "metáfora" e interpretan de modo literal las palabras sin tener en cuenta el verdadero sentimiento e intencionalidad.

Una mujer o un hombre "con cojones" se entiende por la persona que le echa suficiente audacia a la vida para aprovechar la oportunidad y coger aquello que realmente le interesa, esas personas tienen la suficiente valentía para superar los obstáculos y poder avanzar en la consecución de sus objetivos.

En este caso se refiere a estas personas que, dispuestas a arrojarse donde sea, al final consiguen muchos de sus objetivos personales y profesionales.

"Para ganar algo hay que estar dispuesto a perder algo".

Y tu ¿que estas dispuesto a perder?.